Descripción
Dice de Tan temprano Rafael Escobar en su prólogo que es «antes que un libro elegíaco, un tratado sobre el amor», que contiene «textos que no tienen solo un valor “analítico” sino “terapéutico”. Lo cual equivale a afirmar que no hay intención de regodeo en los estados depresivos sino de sanación, que el libro constituye un ejercicio de superación, de reto vital cumplido que, dada su variedad y brillantez estilística, consigue ser a la vez creativo y humano. Incluso en los momentos en que más sangra, tiene sentido el sufrimiento como un ritual de paso en que el poeta, después de demolerse, crea una identidad más perfecta y firme. Alfredo ha conseguido de nuevo narrar la resistencia de la vida a través de un planteamiento que podría haber culminado en lo opuesto, en el nihilismo o el absurdo existencial.







